Lesiones al practicar el fútbol y su tratamiento

Descripción de las distintas lesiones que pueden aparecer jugando al fútbol, y sus posibles tratamientos.

Lesiones comunes en la práctica del fútbol

¿Sabías que una mala técnica puede ser un factor determinante para lesionarte? En el fútbol, como en cualquier otro deporte existen gestos muy especificos que se repiten una y otra vez pudiendo provocar, si se realizan de una forma incorrecta, lesiones comunes asociadas a dichos movimientos, y otras generales, propias de cualquier deporte.

La práctica del fútbol tiene sus riesgos, como todos sabemos porque están constantemente en las noticias las distintas y frecuentes lesiones de los futbolistas profesionales; estas lesiones van desde contusiones por choques contra el suelo o por patadas, empujones, codazos y pisotones, a lesiones producidas por movimientos forzados.

Entre las numerosas lesiones que se pueden producir practicando este tipo de deportes, las más frecuentes son las roturas de fibras, las de ligamentos, contracturas, elongaciones, sobrecargas y contusiones.

Patologías asociadas a la práctica del fútbol

En la clínica Neroga Fisioterapia, somos especailistas en el tratamiento de las lesiones deportivas. En esta página se describen las patologías más comunes que se producen al practicar el fútbol, y los posibles tratamientos y técnicas a aplicar en cada caso, aunque siempre dependerá de la lesión y del diagnóstico en el caso concreto.

Muslo


Rotura de fibras

La Rotura de fibras, es común en gestos explosivos, velocidad y cambios de ritmo. Los músculos más frecuentemente lesionados son los Isquiotibiales, y el Recto Anterior del Cuádriceps. Las roturas musculares pueden verse en cualquier músculo del cuerpo (miembros inferiores, abdominales o en la musculatura del brazo.).

Desgarros

También conocido como "tirón", da lugar a la rotura de miofibrillas con lesión anatómica. Se pasa de la elongación y se rompen fibras o fascículos con hemorragia local mas o menos importante. Aparece un dolor como un "latigazo" o " pedrada". La impotencia es inmediata pero relativa, permite el apoyo y la marcha. Duele incluso con el descanso, aunque se incrementa con la presión y el movimiento. Duele si se palpa con la punta del dedo en el centro de la lesión. Se produce derrame sanguíneo que forma un pequeño nódulo, a veces palpable. Suele haber equimosis a distancia.

Contracturas

Contracción involuntaria, duradera o permanente de uno o varios grupos musculares. El músculo es sensible a la palpación. Suele aparecer una zona dentro del músculo más dolorosa y a la palpación pueden notarse pequeñas rugosidades. La contracción puede provocar dolor que aumenta si oponemos resistencia. Suele estar limitada la elasticidad si la comparamos con el miembro contralateral. Si no se trata adecuadamente puede dar lugar a la rotura muscular.

Elongación

Distensión de algunas fibrillas pero manteniéndose su integridad y la de la aponeurosis. El deportista siente un dolor muy vivo a nivel muscular, que no llega a impedir la realización de ejercicio. El músculo es sensible a la palpación y está medianamente contraído. Con la movilización activa reaparece el dolor y cesa con el reposo. No suele haber equimosis superficial. De difícil localización del lugar exacto, ya que el dolor es difuso en la masa muscular.

Sobrecarga

Es una de las lesiones más habituales en la práctica del fútbol, y consiste en ligeras molestias en el músculo que no impiden la realización del ejercicio. Normalmente el deportista refiere las molestias al acabar el entrenamiento o partido. Suele ser el grado 1 de las roturas musculares. A la palpación el músculo aparece más tenso. No existe dolor a la contracción. El jugador puede estirar el músculo, no existe limitación al estiramiento. Puede aparecer un punto doloroso localizado en el músculo. La mayoría de estas lesiones se producen hacia el final de los partidos y sesiones de entrenamiento, cuando el jugador corre a una velocidad elevada.

Rotura muscular

Puede ser total o parcial. Es una lesión superior a la rotura fibrilar. Aparece un dolor muy intenso. Las fibra rotas son numerosas y aparece un hematoma importante. De ello resulta una equimosis precoz a nivel de la rotura.

Miositis osificante

Se suele presentar en el cuádriceps lateral, y se debe a que las contusiones pueden provocar hemorragias intramusculares y dar lugar a una osificación ectópica. Cursa con dolor y limitación del movimiento. Esta lesión provoca limitación para flexionar de forma activa las rodillas más allá de 45 grados.

Rodilla


Rotura del ligamento cruzado anterior

Es una de las lesiones más características en los de portes de balón, como el fútbol, el baloncesto o el béisbol, y se produce al realizar un giro y desplazamiento anterior de la tibia con el pie fijado en el suelo superando los límites fisiológicos de elasticidad y resistencia del ligamento cruzado anterior. La rotura puede ser parcial o completa, requiriendo en éste último caso su tratamiento mediante cirugía.

Rotura del ligamento cruzado posterior

Estas lesiones son frecuentemente causadas al caer sobre la rodilla doblada y con el pie apuntando hacia abajo. La tibia es la que primero golpea el suelo y por ello es empujada hacia atrás. También se puede producir por doblar excesivamente la rodilla, extenderla demasiado o por golpes fuertes en el lado externo o interno de la rodilla y en el momento en que la pierna está torciéndose.

Tendinitis del Tendón Rotuliano

Está lesión se debe a la degeneración del tendón rotuliano. Dicha degeneración se produce generalmente por una sobrecarga. Saltar, caer y cambiar de dirección de manera constante pueden provocar desgarros y daño en el tendón. Por lo tanto, en el tenis, al ser un deporte en el que el cambio de dirección realizado por el futbolista, es constante, este tipo de lesión es muy habitual.

Rotura del menisco interno

El menisco interno es más propenso a lesionarse que el menisco externo ya que está conectado al ligamento colateral interno y a la cápsula articular de manera que es menos móvil. Por lo tanto, cualquier fuerza que impacte desde la superficie exterior de la rodilla, tal como un placaje de rugby, puede dañar severamente el menisco interno. Además, las lesiones de menisco interno están con frecuencia asociadas también a lesiones del ligamento cruzado anterior.

Meniscitis

Esta lesión, con sintomatología parecida a la rotura de menisco se presenta cuando el menisco se lesiona, pero no llega a romperse. La diferencia con la rotura de menisco es que no suele llevar asociada el bloqueo articular y la evolución es positiva en pocos días.

Tobillo


Esguince de tobillo

El fútbol es un deporte intenso y de gran esfuerzo de las extremidades inferiores, con frecuentes encontronazos con otros futbolistas, por lo que un mal movimiento, unzancadilla, un bloqueo, ..., pueden traer consigo una lesión habitual: el esguince de tobillo, siendo el ligamento lateral externo el más afectado comúnmente.

Rotura de ligamentos

La rotura de ligamentos en la articulación del tobillo es sin duda una de las lesiones deportivas más frecuentes. La rotura de ligamentos en la articulación del tobillo se debe la mayoría de las veces a una torcedura del pie hacia fuera: el margen externo del pie desciende con demasiada fuerza y con un ángulo excesivo. En consecuencia, esto provoca una elongación que sobrepasa la capacidad elástica de los ligamentos externos.

Rotura del tendón de Aquiles

La rotura del tendón puede ser parcial o total, con mayor posibilidad entre los 2-6 cm por encima de la su inserción en el calcáneo por su menor vascularización. Sus causas suelen ser una contracción brusca del tendón, o por el contrario, una elongación excesiva al realizar una flexión dorsal del pie con la rodilla estirada o con el pie en flexión dorsal y llevar la rodilla a extensión.

Tendinosis de Aquiles

Esta lesión se suele dar en deportes de carrera, por lo que el fútbol puede ser causa de este tipo de lesión. Consiste en una sobrecarga crónica que produce degeneración en el colágeno del tendón que le impide sanar adecuadamente ante los micro traumatismos repetitivos. Se suele deber a un sobreuso del mismo, por lo que se puede producri por un incremento repentino en la cantidad o intensidad de la actividad física, o por falta de estiramiento.

Lesión osteocondral del Astrágalo

Se produce cuando el futbolista realiza un giro al colocar el pie sobre el suelo, lo que hace que el astrágalo se gire hacia dentro. El cartílago entre el astrágalo y la tibia queda dañado. Se agrieta y se forma un quiste en el astrágalo, lo que provoca dolor e inflamación.

Lesión de la Sindesmosis distal entre la Tibia y el Peroné

Esta lesión se produce cuando se fuerza el pie hacia arriba o abajo. Al empujar el pie hacia arriba o hacia fuera, el deportista sufrirá dolor en el tobillo.

Tobillo de futbolista

Se debe a los cambios degenerativos que se experimentan en el pie de futbolista tras traumatismos repetidos en la capsula articular (p.e. chutar el balón). Cursa con dolor durante la bipedestación o cuando el pie se encuentra en flexión dorsal.